lunes, 30 de mayo de 2011

La locura se instala en Sevilla



La locura se encuentra instalada desde la última semana en nuestro bendito club, o más bien en los periodistas que escriben diariamente sobre él y sobre todo en los aficionados que ávidos de información los siguen.

Me refiero al tan manido tema del entrenador, primero Marcelo Bielsa viene seguro para entrenar al primer equipo del Sevilla F.C., luego que a éste le han dado un ultimatum para responder en un plazo de si va o no va a entrenar la próxima temporada, más tarde cierto artista aburrido (no se me ocurre otro apelativo más acorde) inventa una trola consistente en que Bielsa se encontraba en Sevilla teniendo en venta la ansiada foto sacada en las mismísmimas entrañas del aeropuerto sevillano, y que sorprendentemente es creída a pies juntillas por un periódico deportivo de la ciudad sin contrastar la noticia, al menos así lo leí y me lo contaron.

No quedando aquí el esperpento, ahora resulta que el Sevilla al conocer la negativa de Bielsa, también llamado "el loco", con lo que el título de este artículo viene como anillo al dedo, decide sondear a otros entrenadores, salen en las noticias nombres tan dispares como Quique Sanchéz Flores, Marcelino García Toral (con contrato en vigor con el Rácing de Santander), nuestro Joaquín Caparros, y finalmente la existencia de Mr. X, también llamado "el tapado", y a todo esto sin que el Sevilla F.C. se haya pronunciado ni oficial ni oficiosamente , ¿no os resulta raro todo esto?, ¿no será que el club como suele suceder casi siempre tiene las cartas marcadas de antemano y es una estrategia para traer al que realmente han decidido traer desde el principio?. Supongo que estas preguntas quedarán respondidas más pronto que tarde y que el tiempo dará y quitará razones, y que pasadas unas semanas o meses todo quedará en la casa del olvido o en el jardín de los justos.

Muchos blogueros de la escena sevillista se decantan abiertamente por uno u otro entrenador, otros exponen con rotundidad que Bielsa o muerte, alguno es más comedido y expresa con la premisa de lo políticamente correcto que será buen entrenador el que traiga la Junta Directiva y el que haga ganar al Sevilla, en mi caso ya que tengo la fortuna de exponer con libertad y en conciencia lo que pienso os daré mi opinión al respecto de quién debe ser el entrenador del Sevilla la próxima temporada.

Si hablamos de Quique Sánchez Flores a mi particularmente no me gusta como entrenador del Sevilla, os confieso que no tengo razones objetivas ni técnicas, simplemente no me cae bien o quizás será que no me gustan los entrenadores que van de estrellas por el mundo y que se sienten más importantes que los propios futbolistas, aquellos que hacen con su pericia y buen hacer que entre la pelotita en las redes de la portería, o que impiden que marque el equipo contrario, en definitiva me identifico más con aquél entrenador que no crea polémica en el vestuario, que defiende a muerte a sus jugadores en cualquier circunstancia y que es humilde con su labor, y tengo la impresión que Quique no se asemeja a ese perfil.

Que decir de Marcelino García Toral, éste al menos es un tipo trabajador y los equipos que ha entrenado han jugado decentemente al futbol sacando, al menos es mi opinión, lo mejor de si de jugadores que parecían acabados, pero nunca hasta ahora se ha encontrado con un miúra que le exigirá lo mejor de si, ha entrenado, con todos los respetos, a equipos de la parte media o baja de la clasificación, y para mí sería una incógnita como lo haría en un Señor equipo que aspira a todo (aunque la realidad finalmente dicte donde quedará a final de temporada en nuestra liga, o sea del tercero al sexto, ya que el primer y el segundo puesto a día de hoy para mi queda descartado). Además de ello, no me gustan los entrenadores que haciendo literalmente el "gilipollas", válgame la expresión, se dedican a correr la banda cuando marca su equipo, perdónenme pero yo no lo veo.

Mención especial merece Bielsa, yo no conozco a este entrenador ni conozco como se maneja en el día a día de un club, por lo que poco podría opinar sobre el, lo que si quiero decir es la extrañeza que me ha causado el furor y la ilusión que ha desatado en el sevillismo la noticia de que iba a ser el entrenador del Sevilla. Su currículum pasa por hacer campeón del tornéo apertura de su equipo de toda la vida Newells, dos meses en España en el Español de Barcelona, y seleccionador de Argentina y Chile. Desde el año 1998 no entrena a un club de futbol y según cuentan tiene una idea muy particular de la parcela técnica, desea controlar todo (no digo que sea bueno o malo esto pero en el Sevilla con sus estructuras como que no lo veo), trabaja con ocho o nueve personas, todas ellas cobrando un sueldo del club. No se vosotros pero la apuesta por este entrenador es muy arriesgada, no se si vendrá finalmente al Sevilla o no, y si no viene no se si hubiese sido un excelente entrenador para el Sevilla, lo que si estoy seguro es que no nos hubiese hecho campeones de liga, la realidad es la que es y debemos abrir los ojos a ella.

Entonces, ¿con quién me quedo?, pues la respuesta es clara, para mi Caparros sería un excelente entrenador para el Sevilla, con sus manías y sus defectos que todos conocemos, pero también con sus grandes virtudes, equipo compacto que presiona todo el partido, sacada de jugadores de los escalafones inferiores, conocimiento de la casa, lo tendría todo para volver a triunfar aquí, lo que queda es que los responsables del equipo confíen plenamente en el.

Puede que mis palabras queden en saco roto en poco tiempo cuando salga el nombre de nuestro próximo entrenador, igual resulta que el tapado, llámese como se llame se convierte en el Mister, o quizás los que he citado con anterioridad lo sean, lo cierto es que aunque no me gusten o me gusten menos, si reza en su título el ser entrenador de mi equipo no me quedará otra que apoyarlo pues eso significará que por añadidura apoyaré al club de mis amores, pase lo que pase y sea quien sea !!VIVA EL SEVILLA!!.

sábado, 21 de mayo de 2011

Una noche tuve un sueño



Una noche tuve un sueño, las ciudades estaban limpias de polución, las fábricas no emitían Co2 a la atmósfera y los vehículos no contaminaban, se podía escuchar en cualquier parte el cantar de los pájaros y el rumor del agua cayendo por los acantilados.

En mi sueño, todos teníamos un trabajo digno y adecuado a las capacidades de cada uno, cada cual tenía el trabajo que había decidido y querido tener y no el que las circunstancias le llevaran a desarrollar.

Ya se que resulta raro, pero soñé que las entidades bancarias, pocas en número, estaban obligadas por Ley a satisfacer el 50% de sus ingresos a sus clientes en función del dinero que cada cual le hubiese encomendado, y a prestar dinero a necesitados de liquidez con la única garantía de su patrimonio estrictamente suficiente para cubrir el riesgo así como de la palabra dada al pago, desterrando de los contratos que los unían las claúsulas abusivas y usureras de las que desgraciadamente estamos acostumbrados.

En este mundo de ensueño, los políticos no tenían privilegios distintos a los de los demás ciudadanos, y cuya función fundamental y casi única era la de gestionar con austeridad los recursos de los que se dispusiesen y a servir a los que representaban más no servirse de ellos, se era político por vocación y no por la necesidad imperiosa de poder o dinero, percibiendo por sus funciones un sueldo nunca superior al de cualquier otro trabajador . Sus mandatos eran como máximo de cuatro años, que podían ser menos si su disposición para llevar los asuntos no fuese la más adecuada en opinión del pueblo, no existiendo periodo de elecciones ya que estaban sometidos a un examen contínuo día a día.

Me llamó la atención que en mi sueño no existía la violencia, todo se resolvía a través de la palabra, simplemente los habitantes de este mundo habían evolucionado intelectualmente de tal manera que habían comprendido que con la violencia lo único que se conseguía es generar aún más violencia, siendo pernicioso para ellos y para su modo de vida, la policía no existía sencillamente porque no era necesaria.

Sus habitantes disfrutaban de las pequeñas cosas, de la compañía de un amigo, de la contemplación de una noche estrellada o de la sonrisa de un niño, el estrés ni siquiera aparecía en los diccionarios y, la vida en general era más fácil.

Pero como lo bueno no dura siempre me desperté con el ruído atronador de mi móvil marcando las 7:30 horas de la mañana, debía levantarme con ánimo para otra jornada laboral,  ánimo escaso por otra parte, y comprobé no sin resignación que todo lo vivido y sentido aquella noche era un simple sueño. 

martes, 17 de mayo de 2011

Crónica en positivo del Sevilla-Real Sociedad



Ahora me decido a escribir sobre la experiencia vivida en la tarde-noche del domingo en nuestro santuario, en el Ramón Sánchez Pizjuan. 

Los sentimientos fueron encontrados, por un lado lo sucedido en la primera parte del encuentro, se resume en un querer y no poder de nuestro Sevilla a la hora de embotellar y, si se me permite la expresión, de bombardear la portería contraria, no se si me rectificareis pero creo que tiró a puerta un par de veces en ese tiempo.

Y luego está la segunda parte, primero nerviosismo, luego la apoteósis suprema con dos magníficos testarazos de nuestro santo y seña, nuestro gran Kanoute, goles que valieron un partido, más tarde el nerviosismo de nuevo que nos metió en el cuerpo el equipo vasco con un gol que hasta ese momento en absoluto merecían, para luego finalizar con la maravillosa jugada del denostado por muchos Romaric, que haciendo un esfuerzo en él sobrehumano fue más rápido que su rival introduciéndose en el área y de disparo raso pretendiendo batir al carcervero de turno (creo que se llamaba Bravo), llegando franca la pelota tras el rechace al magnífico Negredo que sentencia el partido. Tres a uno, ese fue el resultado.

Pero, más allá de lo que nos transmitió el equipo, a mi entender bastante poco, el resultado final, y si me apuran, las consecuencias de dicho resultado de los cuales no creo que exista un sevillista de bien que no se muestre contento por ello, la clasificación por octavo año consecutivo, y se dice pronto, de nuestro equipo en Europa, más allá de todo ello yo me quedo con los símbolos, con las sensaciones que dejaron en mi retina y en mi cerebro lo allí vivido.

Uno de los símbolos claros, a mi modesto entender, se produjo cuando Kanoute marcó el primero de los goles y también el segundo, nuestro Kanoute con esa humildad del que hace honor y que tanto le caracteriza y define como persona, casi sin muchos alardes se tocó el escudo incrustado en su camiseta y lo mostró a la grada, síntoma claro de que sentía dicha camiseta, como si quisiera transmitirnos con ese gesto que nos quiere y que lamentándolo mucho debe marchar, al menos yo saqué esa conclusión. Viendo el partido en la grada un amigo sevillista me transmitió su parecer sobre su marcha, más que posible, de Kanoute, comentando que Kanoute no quiere que le pase lo que ahora le acontece a Palop, nuestro gran portero y emblema del Sevilla no hace mucho, que todos esos años buenos defendiendo la portería se van a quedar oscurecidos y ensombrecidos con la suplencia y el no jugar partidos, siendo evidente que yo no tuve más remedio que darle la razón a mi amigo en ese razonamiento. Todas mis mayores dudas y recelos a la idea de la marcha de Kanoute, para mi el mejor jugador de la historia del Sevilla que ha vestido su camiseta en sus más de cien años, fueron desgraciadamente confirmadas con el cambio casi al finalizar el encuentro, se merecía una ovación por este partido y por todos los anteriores, probablemente la última ovación que se lleve del que con toda seguridad es para siempre su estadio.  

Otro símbolo que me llamó poderosamente la atención fue el gesto de Romaric al finalizar el encuentro, quizás no lo vísteis o no os dísteis cuenta, Romaric se dirigió a la grada del gol norte y les aplaudió, como queriendo decir que al menos con vosotros si he obtenido el cariño que necesitaba, es probable que haya sido su último partido vistiendo la camiseta del Sevilla o no, pero se puede decir que este partido si lo jugó con intensidad y ganas de hacerlo bien, fajándose con garra de cuantos contrarios le acosaban, si se va yo que soy positivo me quedaré con esto.

Y que me dicen del manteo del gran Drago, llegó siendo simplemente Dragoutinovic ya empezada la temporada a raiz del fichaje por el equipo merengue del Real Madrid del camero Sergio Ramos, y ahora se recordará para siempre como el gran Drago, el gladiador de nervión que se nos marcha, le echaremos de menos.

No sé para vosotros pero para mí esa noche de futbol fue mágica, tenía en todo momento al finalizar el encuentro la sensación de haberse escrito una página con letras de oro en la historia reciente del Sevilla F.C. que no olvidaremos nunca, no se si por la marcha de Kanoute, la de Renato, Drago o los marfileños Romaric o Zokora (que aunque no estuvo jugando si que estuvo presente en buena parte de los comentarios de sevillistas de pro), o de todos ellos a la vez, quién sabe, eso lo sabremos muy pronto.

Ya para finalizar, querría en voz alta hacer un ruego, que los dirigentes se piensen muy mucho los refuerzos que sustituyan a los que tanta gloria nos han dado, y que estos que lleguen nos lo hagan olvidar, que creo que por mucho que atinen me temo que será imposible. VIVA EL SEVILLA. 

jueves, 12 de mayo de 2011

Crónica en frio del partido Osasuna-Sevilla

Este artículo lo titulo crónica en frio del partido Osasuna-Sevilla, os prometo que si me hubiera puesto a escribir ayer cuando finalizó el encuentro hubiera expresado muchos insultos y reproches por doquier, pero prefiero ahora en frío dar mi opinión de lo que sucedió ayer y lo que nos puede esperar en los próximos dos encuentros antes de que finalice esta temporada.

Yo no puedo entender, no se si vosotros tenéis una explicación, lo sucedido ayer en el partido de liga contra el Osasuna en el Reyno de Navarra, y no puedo entender como puede cambiar la fisonomía de equipo entre la primera parte y la segunda parte del encuentro. 

Una primera parte, los primeros quince minutos, donde el Sevilla F.C. dominaba todas las facetas del juego, tocaba y tocaba, se desplegaba por las bandas, se aproximaba sin mucho esfuerzo al área rival y tenía ocasiones de gol. Luego, eso puede considerarse normal, el partido se igualó con el empuje del Osasuna al jugar en casa, pero el Sevilla siempre intentando salir al contragolpe y no mostrándose en modo alguno apático ni mostrando falta de fuerza en el envite. Luego llegó el primer gol y posteriormente el segundo, Negredo en ambos esplendido, es el saber estar en el sitio idóneo donde se cuecen las habas, el partido parecía decidido.

Y al descanso llegó la segunda mitad, el equipo salió al campo dormido, apático, sin fuerza, pretendía dejar pasar los minutos y conservar el 0-2 que muy pronto se convirtió en 1-2, esto quizás funcione con equipos como el Almería (casi descendido cuando nos enfrentamos a ellos), pero no para con un Osasuna peleón, ellos se jugaban mucho, el no descender de categoría, y lo que no comprendo es el porqué no se notó lo que nos jugábamos nosotros, el finiquitar en ese partido las opciones ciertas de un futuro europeo para el año que viene, cuestión ciertamente incomprensible.

Lo próximo ya lo sabéis todos, nos empataron (era irremediable pues el aluvión de llegadas del equipo rival al final debía tener recompensa), desquiciamiento general y el tercero, como diría cierto protagonista de una serie de éxito "Zas, en toda la boca".

Bajo mi punto de vista lo ocurrido ayer tiene que tener un componente físico, después de mucho pensar y analizar (casi toda la noche sin dormir) no me cabe otra explicación, el equipo en las segundas mitades baja mucho su rendimiento, decididamente este equipo tiene un déficit físico importante, las razones yo no la se, supongo que los profesionales podrán establecer teorías sobre esto pero si no recuerdo mal la temporada, desde un punto de vista físico, se planifica para que el equipo mantenga el físico hasta final de temporada, siendo los ocho o diez últimos partidos cuando el mismo debe rendir al máximo de revoluciones, cosa que como se observa no le sucede a nuestro Sevilla.

Dicho esto y conociendo la gran cantidad de jugadores que por una u otra causa no podrán jugar el próximo encuentro (cito los casos de Medel y Zokora -ambos por sanción-, Fazio y Sergio Sánchez -por lesión, presumiblemente-, aparte de que estan tocados Perotti y Negredo, y otros por lesiones de larga duración como son Navas, Rakitic, Fernando Navarro o Guarente), ahora no queda otra que tocar arrebato, estar todos a una, el Ramón Sánchez Pizjuan debe ser un infierno para la Real Sociedad llevando en volandas al equipo a la victoria, victoria necesaria si de lo que se trata es de conseguir el espaldarazo definitivo para aspirar a puestos europeos. Es evidente que el Sevilla no está bien, tiene muchas carencias y lo vemos día si y día también, es cierto que después de estos dos últimos partidos hasta los propios jugadores pueden dudar de sus posibilidades, pero yo me pregunto ¿criticando y pitando a los jugadores se consigue motivarlos?, ¿se suma o por el contrario resta este tipo de actitudes con lo que nos estamos jugando?. Yo opino que no, debemos animar más que nunca, sin descanso, y cuando acabe el campeonato ya habrá tiempo de críticar, de analizar o si queréis de mandar a la venta a más de uno y de dos de los jugadores de nuestra plantilla, merecido por otra parte, yo pienso que como aficionados no nos queda otra, yo lo siento como obligación.

Ahora más que nunca ¡¡VIVA EL SEVILLA¡¡. 


sábado, 7 de mayo de 2011

Sensaciones en sevillista




En este artículo no voy a hablar de novedades del Sevilla F.C., ni si juega o deja de jugar Kanoute o Perotti en el partido contra el Real de Madrid, o si nuestro futuro entrenador se llama Caparros, Bielsa o pepito de los palotes. En este artículo voy a hablar de sentimientos, de mis sentimientos como sevillista que soy.

A mi me gusta pensar que yo nací sevillista, sevillista desde la cuna, y creo que no estaré muy mal encaminado pues mi padre al que le debo muchas cosas (mi vida lo primero), hizo que viviera y sintiera desde escasos meses como sevillista; cuestión esta y muchas otras o muchísimas otras del que le estaré eternamente agradecido.

Mi padre me sacó el carnet de sevillista desde los dos años e, ininterrumpidamente, estuve de socio junto a él hasta los 18, que ya son años. La razón por la que dejamos tanto mi padre como yo de ir al Ramón Sánchez Pizjuan (el santuario y santo y seña de nuestro club) y al futbo,l fue de salud: mi padre sufría mucho cuando iba a ver a su Sevilla y un año decidimos dejar de verlo en el campo. En todo ese tiempo pude vivir y sentir como mi equipo luchaba, con casta y coraje, los partidos (algunos los ganaba y otros los perdía o empataba), y el sólo ver a esos jugadores vestir esa camiseta me llenaba de orgullo, y si perdían yo les aplaudía más fuerte si cabe: así entendía yo la afición, había que estar con tu equipo a las duras y a las maduras.

Recuerdo los gritos e insultos a los árbitros, los robos descarados de un tal García de Losa cuando jugaba el Sevilla con el Madrid (casí no le dejan salir del Estadio al mal llamado árbitro, pues esa función debiera ser impartir justicia y no hacer dejación clara de ella). Recuerdo cuando pitaban a Montero, y como también esos pitos se tornaban en aplausos y sacadas de pañuelos al unísono gritando todo el estadio: "Montero, Montero, Montero".

Igualmente recuerdo a un tal Moisés, que el solito hizo levantar un partido imposible contra la Real Sociedad; esos regates en una loseta, como se suele acuñar el término ahora, en un lateral del campo. Se viene a mi mente también a nuestro Curro San José, con esa casta que le caracterizaba, a López y, no me puedo olvidar, del campeón del mundo Bertoni: que clase tenía jugando; y como no del Uruguayo Bengoechea que, cuando tiraba una falta, el estadio lo recibía en absoluto silencio para vivir un casi seguro Gol por la escuadra (o un uuyyyyyy atronador).

Y hablando de faltas no puedo, ni debo, dejar en el tintero a Scotta, ese jugador que vino al Sevilla siendo un auténtico desconocido y que se ganó con su trabajo y sus goles el cariño de la grada; nunca olvidaré ese apelativo cuando se disponía a patear a puerta, QUE VIENE QUE VIENE...

En ese tiempo, si mi cabeza no me hace malas pasadas, el equipo se mantenía en primera división a duras penas, con bajadas y subidas de segunda a primera, y a veces optaba por un puesto europeo que luego no se materializaba en la mayoría de las ocasiones y, saltaba a las gargantas de esos sufridos sevillistas el run run del "OTRO AÑO IGUAL"; parecía como imposible que pudiéramos llegar a puestos europeos y mucho menos llegar para quedarnos muchos años, y sobre todo ganar algo, nuestra asignatura pendiente.

Pero este querer y no poder, este singular modo de ver las cosas, casi por encantamiento, se tornó en alegría y satisfacción: antes, el sevillista de corazón  se sentía grande pero en esta nueva etapa, que por suerte nos ha tocado vivir, somos grandes pero con hechos contrastados; llegaron por fin la etapa de los éxitos, llegar a finales y ganarlas, vamos el no va más para unos aficionados que nos habíamos acostumbrado a no ver ganar a nuestro Sevilla.

Y todo esto llegó, y sobre todo empezó a escribirse la historia, con un chaval que empezaba en el fútbol  un jueves de feria en Sevilla, nuestro muy querido y finalmente malogrado Antonio Puerta: con su zurda de diamantes nos lanzó y encumbró a los altares de la gloria. Yo este hecho lo viví en una caseta en la feria; visualicen conmigo la escena: un amigo sevillista a mi lado con una radio de mano y unos auriculares al oído gritando GOL GOL GOL, y todos los allí presentes (digo bien, TODOS), nos fundimos al unísono en un sentido abrazo; habíamos llegado a una final ganándole al Shalke 04.

Y claro, llegó el día D hora H. Nuestra primera final en la historia reciente el Sevilla; se jugaba un partido más que decidiría de que casta y coraje estaba hecho este equipo (emulando a nuestro Himno). Yo lo ví y disfruté, como debe ser, junto a mi padre, con tensión al principio, todo hay que decirlo, hasta que un tal Dani Alves lanzó un pase en largo a Luis Fabiano que en un escorzo difícil de explicar impactó un testarazo que se coló irremediablemente en la portería contraria (la del Middlesbrough para más señas); respiramos tranquilos aunque todavía no estaba el pescado vendido. Y luego llegó otro gol y otro y otro más; el Sevilla que de chico me hizo sufrir ahora me hacía disfrutar como nunca antes lo había hecho, llegando a mi mente como flashes de recuerdos esas tardes de domingo malas viendo perder a mi equipo, bajadas a segunda división e incluso a segunda b en aquel aciago año 95. La escena que llegó después del pitido final del partido no podré olvidarla jamás: mi padre y yo llorando de alegría y abrazándonos como amigos que hacía una vida que no se veían. Es indescriptible lo que viví y lo que sentí; por fin mi Sevilla ganaba algo y yo lo había visto con la persona que me hizo sevillista, con mi padre, lo máximo, el acabose. En ese instante de climax máximo, os juro que pensé: ya me puedo morir tranquilo.

Todo lo que vino después es historia, pero para mi esta primera copa será para siempre especial; por lo vivido y por lo sentido. Y no quiero dejar este artículo sin despedirme con una reflexión: si algún año la cosa no nos fuera bien en liga y en las demás competiciones en que juguemos, pensemos en los tiempos pasados de penurias, en lo que éramos y en lo que nos hemos convertido, seamos concientes de lo que somos y a lo que podemos aspirar no sin renunciar a cosas grandes cuando vengan bien dadas pero reconociendo que somos el Sevilla F.C., grande entre los grandes para los sevillistas de corazón.

lunes, 2 de mayo de 2011

A vueltas con la muerte de Bin Laden



No se si os habéis enterado, supongo que sí pues la noticia ha corrido como la pólvora por radios y televisiones de todo el mundo, Osama Mohama Bin Laden ha muerto. 

Ante esto me gustaría hacer una reflexión a resultas de ver en un programa de una televisión española la comparación de una portada del año 1945, concretamente del día 30 de abril de 1945, que rezaba "HITLER IS DEAD" (falleció presuntamente por suicidio por un disparo y envenenamiento por cianuro, según puede leerse en wikipedia), con la de esta mañana 2 de mayo (aunque falleció ayer 1 de mayo) que decía "BIN LADEN IS DEAD". Las comparaciones siempre son odiosas pero aquí merece destacar que en el primer caso falleció por suicidio y en esta segunda ocasión por asesinato de las fuerzas especiales de los E.E.U.U. bajo orden de su Presidente Mr. Obama. Supongo que muchas personas se habrán congratulado de su muerte (más los Estadounidenses y Mr. Obama en particular ahora que su popularidad iba decayendo en las encuestas), pero todo ello no es óbice para analizar que este hombre  deleznable (me refiero a Bin Laden) ha sido asesinado por unos crímenes sin un juicio (justo o no) y sin que haya podido defenderse de sus crímenes, caso que como parece los cometió.

Mis fuertes convicciones morales y mi base jurídica mamando directamente de los pronunciamientos de nuestra Constitución Española en la que se propugna el derecho a la defensa en el que toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario, así como en el destierro de su articulado de la pena de muerte, no me permiten ver esto como algo bueno más todo lo contrario, y las preguntas que en estos momentos pululan como hormigas inquietas en mi cabeza podrían resumirse así ¿quién pagará por este crimen?, ¿le pasará algo a la Administración Obama y a su Jefe Supremo como Presidente, o todos mirarán para otro lado como hacen casi siempre?, ¿Le desposeerán a Mr. Obama del Premio Nobel de la Paz como le hacen con la pérdida del premio, válgame este símil, a los atletas que ganan una carrera aprovechándose de sustancias dopantes?.

Espero vuestros comentarios pues me interesa mucho lo que vosotros opináis de todo esto.

domingo, 1 de mayo de 2011

A vueltas con el futbol (Almería vs Sevilla F.C.)


Partido soso y sin chispa del Sevilla F.C., la victoria que son las ramas no debe evitar ver el bosque que es el juego pobre de nuestro Sevilla, ciertamente no tenemos un sistema de juego claro o si lo tenemos yo no lo veo por ningún lado, y esto es responsabilidad de nuestro entrenador (mientras Manzano se sienta en el banquillo seguirá siendo mi entrenador aunque no comulgue nada con su filosofía de juego).

Debo decir que ya quedan menos partidos (sólo cuatro) para finalizar esta temporada y nos encontramos sextos a puntos iguales que el séptimo, por tanto en puestos europeos, pero no podemos olvidar que este equipo para ganar los partidos tiene que luchar mucho y correr también mucho, nadie nos va a regalar nada (desde luego los árbitros o arbitruchos nada), pero confío en que al finalizar esa temporada estaremos entre los puestos que den acceso (al menos, porque mientras las matemáticas digan lo contrario yo seguiré creyendo en el milagro de la Champion) a la UEFA CHAMPION LEAGUE (antigua UEFA de toda la vida), con o sin sistema de juego.

Mi primer artículo de opinión, a vueltas con la tecnología

En mi primera entrada de este mi blog hablaré de la tecnología. Resulta raro que cuando yo empecé en mi carrera profesional mis escritos los hacía con una máquina de escribir (viene bien hablar de esto ya que parece que no se van a fabricar más máquinas de escribir, desgraciadamente pasaron a la historia), ni que decir tiene que cuando me equivocaba tenía que volver a escribir la página donde se alojaba el susodicho error, es decir no se podía rectificar sobre la marcha ni tampoco existía ese maravilloso invento del copia y pega (no os penséis que soy muy mayor ya que estoy hablando de 1995, escasos 16 añitos hace).

En la actualidad todo se ha hecho más fácil, los escritos los tengo todos en el ordenador y, en algunas ocasiones, se suele utilizar el cuerpo de otro escrito para utilizarlo en el actual, todo muy simple y todo muy rápido con un ordenador de sobremesa o portátil, pero ¿que ocurriría si nuestro disco duro se estropeara o el sistema de arranque no funcionara o simplemente se quema la placa base que sirve de soporte a nuestro ordenador, o mejor aún nos ha fallado la electricidad y el apagón se hace generalizado a cien metros de distancia?. Ya se lo que estáis pensando, sería el cataclismo, la destrucción más absoluta, no sabríamos como funcionar porque nos hemos acostumbrado a la facilidad, al trabajo bajo soportes informáticos y si nos falta eso tan simple ahora pero tan complicado hace veinte años atrás no sabríamos como hacerlo, nos paralizaría por completo. Lo que pretendo decir es que la informática es buena, la tecnología nos hace la vida más fácil pero a veces debemos tener recursos suficientes para hacer lo que hacemos habitualmente sin utilizar la tan manida tecnología, ¿es eso posible con nuestro nivel de implicación?. La respuesta a esta pregunta deberéis contestarla todos y cada uno de vosotros, yo únicamente quiero que hagáis un esfuerzo intelectual, imaginad que no existen los ordenadores, tampoco la radio ni la televisión, ni siquiera existe la electricidad, tampoco los coches ni cualquier vehículo que nos lleve de un lugar A a un lugar B, ¿sabríamos sobrevivir en este mundo?...